Después de lo visto hoy, no quería dejar pasar otro día antes de abrir otra entrada. Además podré descargar la cámara de fotos porque hoy la agoté.
Antes de nada, felicitar a Zell, mañana es su cumple. MUCHAS ZELLICIDADES!!Como veis muy festiva en la foto.

Llegué a El Calafate el viernes a las tres de la tarde porque el vuelo vino con retraso. Ya a esta latitud se nota más calorcito. Este es el bonito hostel en el que me alojo:

La tarde la dediqué a conocer el pueblo. Es un sitio lleno de turistas de todo el mundo. Todos venimos a lo mismo, a ver el glaciar Perito Moreno. De manera que la ciudad es cara y llena de tiendas y restaurantes. Incluso un casino! en una ciudad tan peqiueña como ésta. Ayer dediqué el día a charrar con la familia por la mañana por el messenger y a dar un paseo por una laguna cercana a la ciudad. Una muestra de la forma de cocinar el cordero patagónico:
Esta mañana agarré un autobús a las ocho de la mañana hacia el glaciar. Por el camino pude ver la verdadera cara de la patagonia y que se repite a lo largo de miles de kilómetros:
De camino di un paseito por una laguna llena de cisnes de cuello negro, patos, flamencos, rapaces y algún cóndor:
Esta fue la primera vista que tuve del glaciar:

Y ésta es la cara que se le quedó al capitán Talabarte; nunca en sus singladuras allende los mares había contemplado algo similar:

El glaciar lleva el nombre de Francisco Pasiano Moreno. Ingeniero que se interesó por la geología , paleontología y arqueología de la zona y fundó la sociedad científica argentina ( más información en Wikipedia jejeje)

Las vistas del río de hielo son impresionantes y se contemplan, en primer lugar desde una serie de miradores desde los que parece que lo puedes tocar. Aparte de la vista lo que más impresiona del Perito Moreno son los constantes y enormes crugidos que producen miles de toneladas de hielo al presionar entre ellas; el ruido es estremecedor. No vi derrumbarse enormes masas de hielo pero sí algunos trozos considerables, que producen grandes holas y icebergs que quedan flotando a la deriva.



Después embrarqué para navegar por el frente del glaciar, entre los icebergs. Ya perdonaréis la falta de texto y la abundancia de imágenes, pero no hay palabras...



Nuestro intrépido capitán surcando los hielos:

En el apartado gente guapa- guapa gente, Pablo, un donodtiarra de viaje por un año y medio ( eso es viajar!) y Belén recepcionista del hostel y que se nos unió en la visita al glaciar.

Entre los capitanes legendarios y después de haber visto tanto iceberg , se me ha ocurrido recurrir a Edward J. Smith, capitán del Titanic. Un poco morboso, ya lo sé.

Mañana agarraré un barco para recorrer el lago Argentina y visitar unos cuantos glaciares más, ya os contaré. De momento voy a meterme entre pecho y espalda un buen bife de chorizo, me lo he ganado.
Besos helados